domingo, 14 de diciembre de 2008

Mi confrontación con la docencia

Hola, que tal compañeros:

Yo comencé a estudiar la Licenciatura en Administración, en el Tecnológico de Celaya, con una especialidad en Mercadotecnia en el año 2002 y concluí mis estudios en el 2007, me titulé presentando el examen CENEVAL por lo que mi examen recepcional fue mero protocolo, sólo estoy en espera de mi título, que me dijeron que llegaría de 3 a seis meses y ya va a pasar un año y aun nada de nada.

Al estar cursando los últimos semestres de mi carrera, me empezó a dar curiosidad la manera en la que impartían clase mis profesores, pensaba, “que bonito sería estar enfrente de los jóvenes, compartiendo mis experiencias y ayudando a su formación, tanto personal como académica”. Mi plan era que cuando egresara, buscaría trabajo, agarraría bastante experiencia y al pasar los años, ser maestro para compartir todas mis experiencias.

Pero la vida nunca nos pregunta que es lo que queremos, al momento de egresar no conseguía trabajo, iba a las entrevistas y no se concretaba nada, aparte de que los sueldos que ofrecían pues no me agradaban (recordemos que como recién egresados, nuestras expectativas son altas). Un día, platicando con un vecino que es Ing. Industrial, le comenté que me agradaría dar clases, curiosamente el impartía clases en el CONALEP, y me hizo una pregunta que nunca se me va a olvidar “¿Te has visualizado alguna vez dando clases?”, yo contesté que si; me comentó que, hizo esa pregunta, porque para ser maestro no basta simplemente con las ganas, pues no todos tienen el temple y la vocación para serlo, después de varias pláticas que tuve con esta persona, ingresé en Febrero pasado a dar clases.

Quién iba a decir que ser maestro me agradaría tanto, es decir, es para mi una gran satisfacción estar en frente de mis estudiantes, y que me vean con esa mirada de querer saber y conocer, y ver las ganas que tienen de comerse el mundo en dos mordidas, pero claro, la responsabilidad de uno aparte de la enseñanza es la de mostrarles de manera realista el mundo; y más por ser alumnos de preparatoria, pues no es lo mismo tener alumnos de primaria, secundaria o de un nivel profesional, pues es en la etapa de la educación media superior en la que se deben de forjan un carácter y la personalidad que tengan es la que va a guiar su vida. Uno de mis objetivos es dar clases a nivel profesional, pero, por las experiencias que he tenido, no dejaría de dar clases en una preparatoria.

Al ver a mis alumnos participar en clase, ver que les interesa lo que estoy diciendo, crear dudas y después resolverlas, estar con ellos cuando pasan el examen, cuando lo reprueban y ver sus caras de preocupación, es muy padre ayudarlos y que recuerden siempre a su maestro de la materia “X” con agrado. Lo que no me gusta de esta profesión es que existen maestros que no lo ven desde el mismo punto de vista, y que sienten que dan clases porque no encuentran un trabajo mejor, aparte que de repente no existe un apoyo constante por parte de las autoridades educativas.

Bueno, esto fue un poco largo, pero es la forma de ver que tengo acerca de la docencia. ¡Gracias!

La aventura de ser docente

El artículo del señor José M. Esteve “La aventura de ser maestro”, me hizo recordar varias experiencias que tuve en el pasado semestre y que estoy teniendo en lo que va del presente semestre.

Es cierto lo que se dice, que se debe crear la inquietud en el alumno para desear el conocimiento, pero, ¿también nosotros tenemos la inquietud de querer enseñar?, debemos de tomarlo como un reto, un reto diario, pues aun con el mismo grupo, las experiencias vividas son diferentes. Ahora, el artículo habla acerca de lo que llegan a sentir o a pensar los profesores novatos, tal vez por eso me sentí muy identificado; uno tiene un ideal de profesor, tal vez fue alguno que tuvimos en la carrera, en la preparatoria, incluso en la secundaria, pero no podemos ser exactamente iguales a ello, pues cada quien tiene su propia manera de desenvolverse con n grupo, tratemos entonces de tomar lo mejor.

Una parte que me llamó mucho la atención, es que “las mejores armas que tenemos como profesores son el razonamiento y el diálogo, y convencernos de que los alumnos no son enemigos a los cuales nos tengamos que afrontar diario”; es importante tener conciencia de esto, no hay mejor solución para algún problema que hablarlo, razonarlo, comprenderlo, pues no basta con ponerle alguna sanción al alumno, que a la larga no servirá, pues puede llegar a cometer el mismo acto negativo.

Por último, algo que se menciona mucho es que debe ser importante ser maestro de humanidad, pues es importante conocer las formas de pensar de nuestros alumnos, interpretar las señales que nos mandan, que si están aburridos, que si están inquietos, que si quieren saber demasiado, a tal grado que se llegue a tener un debate desordenado, etc., nosotros debemos de representar los mejores valores humanos pues somos un ejemplo para nuestros estudiantes.

Esa es mi visión del artículo, espero sus comentarios para así poder externar nuestros puntos de vista.

Saludos cordiales

Los saberes de mis estudiantes

Después de haber realizado preguntas a algunos de mis estudiantes, llegué a la conclusión de que ellos utilizan el apoyo del internet, en el caso relacionado con la escuela, solo cuando se les indica la realización de alguna tarea o actividad, son pocos los que lo utilizan para la investigación y ampliación de ideas relacionadas con la escuela, la mayoría, si no es para hacer tareas, lo utilizan para descargar música y videos, fotografías, revisar su correo electrónico, mandar correos de chistes o las llamadas “cadenas”, etc., una cosa importante que me comentaron es que algunos alumnos malgastan su tiempo viendo páginas para adultos, y en vez de escuchar música o ver videos que les beneficien, buscan algo que los perjudica.

Platicando con mis alumnos, tratamos de construir una estrategia que les ayude a utilizar de una mejor manera el Internet, lo primero que comentaron fue eliminar las posibles distracciones para poder desempeñar mejor el trabajo, esto es, poner candados a páginas inapropiadas y bloquear toda la información que no les ayude; en el caso de estar en sus casas, comprometerse a utilizar primero la computadora y el internet para fines educativo y después para fines de esparcimiento. Otra cosa que comentaron es la creación de páginas didácticas que faciliten la búsqueda de información, para evitar perder tiempo en seleccionar la página que más les convenga. En este apartado les comenté que existen varios buscadores especializados que los ayudan, como por ejemplo monografías.com, elrincondelvago.com y wikipedia.com, que son los principales, pero con la creación de foros o páginas especializadas se puede ahorrar más tiempo.

Para aquellos que no están familiarizados con el uso de la computadora y menos del Internet, los alumnos que si lo saben utilizar se comprometieron a enseñarles la correcta utilización del mismo, y entre ellos, crear o difundir formas que faciliten su uso, y ahorren el tiempo.